SĂ© que son dĂas difĂciles, que nada estĂĄ como deberĂa, pero quiero brindarte un poco de amor esta noche a travĂ©s de mis palabras y darte un poco de paz.
Hay cosas que duelen, situaciones que pesan, pero todos los dĂas tenemos una nueva oportunidad para demostrarnos que nunca estamos vencidos. Entiendo que hay momentos en que cuesta seguir peleando, que es difĂcil ponerle la mejor cara a la vida. Pero de eso se trata exactamente: de no bajar los brazos ante ninguna adversidad.
Dejar ir lo que contamina duele, pero después del dolor hay que levantar la cabeza y seguir.
No conozco tus malestares y, como te dije, respeto que quieras afrontarlos sola. Pero a pesar de la distancia que quizĂĄs tengamos hoy, quiero que sepas que yo sigo acĂĄ. No me voy a ningĂșn lado. En tan poco tiempo te quise tanto de verdad, y eso no desaparece con la distancia ni con el enojo. Se queda. Igual que yo.
PerdĂłn por no haber sabido acompañarte mejor. Pero quiero que sepas que no tenĂ©s que cargar sola con nada. Cuando te sientas lista, voy a estar acĂĄ. Todo lo que te duele, lo que te pesa, lo que te asusta â traĂ©melo. No para resolverlo, sino para que no lo cargues sola. Quiero ser el lugar donde podĂ©s soltar todo sin miedo.
No te pido que seas perfecta ni que todo esté bien. Solo te pido que te aferres a mà cuando sientas que todo se mueve. Acå voy a estar, firme, con los brazos abiertos y el corazón puesto en vos. Te quiero mås de lo que sé explicar. Y eso no cambia.
Te extraño. Pero ÂżsabĂ©s quĂ© extraño de vos? Esa sonrisa, esa tranquilidad que me transmitĂs. Y aunque no lo creas, me das paz. Al lado tuyo sigo sintiendo esos nervios, ese cosquilleo, esa hermosa sensaciĂłn de mirarte y quedarme mudo.
Soy una persona fuerte, inteligente, estratega â pero con vos soy esto: rendido a vos y a tu hermosa locura.
Hoy mi estado no es prioridad porque estoy mås pendiente de que vos estés bien. Y aunque sé que sos una persona fuerte, también siento una niña queriendo gritar, y eso me mueve.
Me quedo mirando lo linda que sos y lo que me causĂĄs. ÂżEsos ojitos de cansada? Me mueven el mundo. Ese pelo suelto me derrite. Y tu forma de ser me fascina. Todo de vos es perfecto para mĂ.
Quiero todo con vos, como te dije. Y con esto espero darte un poco de tranquilidad, porque quiero que vuelvas a ser vos â que vuelvas a sentir lo mismo que sigo sintiendo yo cada vez que te veo: que mis problemas se acaban solo con verte un rato.